El mercado financiero local e internacional cierra la semana bajo un clima de marcada volatilidad. La atención de los inversores se centra en la debilidad de los bonos soberanos, lo que generó una renovada presión sobre el riesgo país, que ya testea la zona de los 450 puntos básicos. 

Caen los bonos argentinos y el riesgo país vuelve a tocar los 450 puntos

Este movimiento ocurre en paralelo a la difusión del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que ajustó las proyecciones de las principales variables macroeconómicas para los próximos meses.

Los bonos en dólares operan en baja luego del pago de intereses: qué anticipan los analistas

Retroceso en Wall Street y debilidad en el panel local

La última rueda de la semana comenzó con una tendencia negativa para los activos argentinos en Nueva York. Los bonos en dólares muestran retrocesos que impactan directamente en el riesgo país, alejándolo de los mínimos alcanzados recientemente. En sintonía, el índice S&P Merval registra una leve caída del 0,2%, ubicándose en torno a los 3.097.118 puntos.

El riesgo país se consolida en mínimos de ocho años y los bonos extienden su racha alcista

Dentro del panel líder, las acciones de BYMA y Loma Negra encabezan las pérdidas con bajas del 0,8% y 0,7% respectivamente. La tendencia se replica en los certificados de depósito argentinos (ADR) que cotizan en Wall Street, donde Loma Negra lidera los descensos con una caída del 2,4%, seguida por YPF, que retrocede un 0,7%. 

Los analistas atribuyen este comportamiento a una toma de ganancias técnica y a la incertidumbre sobre la velocidad de recuperación de la actividad económica.

Inflación en baja y proyección cambiaria

El panorama financiero también está influenciado por los resultados del último REM del Banco Central. Según el informe, las principales consultoras y entidades financieras proyectan que la desaceleración del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se profundizará durante el segundo semestre. 

Este dato es clave para el Gobierno, que busca consolidar el sendero de desinflación como ancla para las expectativas económicas.

En cuanto al plano cambiario, el consenso del mercado prevé un dólar oficial promedio de $1.652 para finales del periodo proyectado, lo que representaría una suba interanual del 14,1%. Esta previsión refleja que los operadores anticipan la continuidad del esquema de depreciación administrada (crawling peg) por debajo del ritmo inflacionario, una estrategia que, de mantenerse, seguirá marcando el pulso de la competitividad y la brecha cambiaria en el corto plazo.